Trastorno Bipolar: Mitos y leyendas

Más de una vez hemos escuchado sobre el trastorno bipolar, es aquel que hace a las personas sentirse alegres en un momento y al otro caer en un mar de lágrimas o en una furia tan grande como la que debe haber en el infierno. El trastorno bipolar lo tienen muchas personas que no lo aparentan, es cotidiano y por ello se han creado mitos y leyendas al respecto. Por eso, os dejamos algunos de esos mitos y leyendas sobre lo que supuestamente sufren las personas bipolares.

¿Qué es el trastorno Bipolar?

Debemos comenzar definiendo el trastorno para poder avanzar con profundidad. Es un cambio radical o impulsivo de un sentimiento a otro, es un cambio impredecible y que hace que quienes lo tengan sean personas inestables en todos vuestros sentidos, por lo cual se les dificulta relacionarse con el mundo debido a su complicada conducta.

Muchas personas creen ser bipolares solo por el hecho de reír mientras lloran, o enojarse cuando se están riendo, pero no es así, las personas bipolares sufren en sus vidas, pues es una alteración que genera incapacidad e ingobernabilidad de las propias emociones. Los episodios pueden ser de unos minutos, horas, días e incluso semanas y meses.

El trastorno bipolar os mantiene en un estado inofensivo que no permite luchar contra los cambios inesperados y cabe resaltar que los cambios no son leves, sino que pueden pasar de una gran depresión a una alegría exagerada. Los cambios van de extremo a extremo, no existe un punto medio, por lo que puede convertirse en un psicópata e incluso en un maniaco.

Mitos y Leyendas sobre el Trastorno Bipolar

  1. No puede tratarse

Es mentira, las personas bipolares sí podéis trataros con medicamentos para calmar los episodios maníacos, e incluso quienes dicen que no podéis tomar antidepresivos os están mintiendo. Lo que sí es necesario, es que la medicación sea dada por un médico especialista, pues es algo muy personal y varía de la magnitud del trastorno en el paciente.

  • Los niños no pueden tenerlo

Desde la infancia pueden comenzar a tenerse fases del trastorno bipolar, lo que sí es cierto es que resulta difícil poder diagnosticarla hasta que son adultos y gran parte de la población lo desarrolla cuando es mayor. Sin embargo, la mayoría de las personas son diagnosticadas con el trastorno pasados los 18, pero no quiere decir que antes no hayan tenido episodios.

  • No tienen riesgo de suicidio

En realidad, los pacientes con este trastorno tienen 20 posibilidades más de suicidarse que una persona normal con depresión, pues es más probable que pierda el control y tienda a autolesionarse. El riesgo es muchísimo mayor, sin embargo, si al paciente se le medica con un adecuado tratamiento estos riesgos pueden minimizar.

  • No se puede llevar una vida normal

Con el debido tratamiento las personas pueden decidir llevar una vida cotidiana como cualquier otra persona. Existen muchísimos famosos en la industria que llevan una vida normal y permanecen en constante tratamiento.

  • En la etapa maniaca solo hay felicidad

Es el peor mito, algunas personas sí permanecen en un estado de felicidad excesiva, euforia y con mucha energía, sin embargo, hay otros que a medida que avanza su estado maniaco se vuelven irritables, intolerantes y permanecen en un estado de molestia continua.

  • Todos son peligrosos

Si el paciente no se encuentra medicado es probable que en un estado de enojo pueda ser agresivo, pero si está con un buen tratamiento no hay riesgo de que se convierta en una persona peligrosa a menos que abuse de las drogas o el alcohol.

  • Es una enfermedad que está de moda

En realidad, siempre ha existido, solo que en la actualidad se ha diagnosticado en muchas personas y se cree es que es tan común como tener gripe. Un simple cambio de humor no significa que la persona sufra de trastorno bipolar, hay que primero hacer un debido seguimiento para definir si sufre o no del trastorno. Al principio puede confundirse con depresión o esquizofrenia.

  • Los medicamentos son adictivos

Hasta los momentos no se ha encontrado a ningún paciente que exceda sus dosis recomendadas, por lo cual no puede decirse que los tratamientos para el trastorno sean adictivos. Si bien es cierto, los medicamentos son necesarios en el día a día del paciente para que se mantenga en un estado normal y no sienta episodios en el transcurso de su día a día.

  • Es solo cambiar el estado de ánimo

No se trata de estar contento y luego estar triste, los cambios en un paciente con bipolaridad son intensos, radicales y extremos, pasan de un estado normal a una manía descontrolada. Los cambios van mucho más allá de lo normal y pueden volver a la persona irritable y enérgica.

Conclusiones

Las personas que sufren del Trastorno de Bipolaridad requieren un acompañamiento continuo de quienes lo rodean. No es una tarea fácil ni mucho menos una enfermedad que va a desaparecer de la noche a la mañana. La bipolaridad es una realidad, no es un mito ni una leyenda, ni tampoco es reír un momento mientras lloráis.

La bipolaridad irrita, desespera, angustia y deprime a los pacientes, los incapacita y los hace vulnerables de controlarse a sí mismos. Si conocéis a alguien que sienta que no puede controlar sus emociones, llevadlo al doctor, acompáñalo en la búsqueda de su diagnóstico y anímalo a llevar una vida normal. No creáis en mitos y leyendas, investigad, informaros con la verdad.

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