¿Qué es la peritonitis? riesgos que implica

Muchas veces se relaciona la peritonitis con la apendicitis, no son lo mismo, aunque para decirlo brevemente desde el principio una apendicitis no tratada a tiempo puede derivar en una peritonitis.

La peritonitis ocurre cuando la membrana llamada «peritoneo» se inflama, puede ocurrir por diversas causas.

Cuando hay una infección que se extiende por toda la membrana estamos ya antes una peritonitis y esto implica un daño en todos los órganos que se encuentran en el abdomen.

Cuando se trata de una apendicitis, solo se ve afectado precisamente el apéndice que está ubicado en la esquina derecha del colón.

Pero como dijimos, si el apéndice llega a inflamarse al punto que se perfora o revienta, toda la materia se esparce por los órganos internos en la zona abdominal, es entonces que tenemos ya un cuadro de peritonitis y esto requiere de una cirugía urgente.

De no tratarse puede poner en riesgo la vida misma, lo ideal es no llegar a eso, la apendicitis provoca ciertos síntomas y un dolor muy particular, de eso hablaremos en otro momento.

Pero es bueno señalar que mientras más rápido se atienda es mejor.

Peritonitis: tipos existentes

El peritoneo es como dijimos una membrana que recubre la pared interna del abdomen, su función es ser una especie de protección para los órganos internos.

En sí podríamos decir que es un órgano más, es una membrana grande lo cual hace que ante un cuadro de peritonitis represente un alto riesgo.

Ahora, debemos tener en cuenta que no hay un solo tipo de peritonitis, dependiendo de la causa pueden haber dos tipos:

  • Peritonitis séptica: también conocida como peritonitis bacteriana, usualmente es consecuencia de una enfermedad al hígado o a los riñones, en el primer caso es muy común que ocurra por cirrosis.
  • Peritonitis aséptica: es cuando ocurre una perforación en algún lugar del abdomen, como el apéndice como ya vimos antes.

También ocurre cuando sustancias químicas o líquidos que se han suministrado al paciente se filtran y provocan la peritonitis, también puede tener lugar por una hemorragia, escape de bilis o los llamados jugos gástricos.

Todos estos casos se dan por una ruptura o perforación en paredes del estómago o de los órganos que contienen dichas sustancias.

Inicialmente no hay una infección, pero en poco tiempo aparece dicha infección bacteriana que provoca la peritonitis.

¿Qué síntomas provoca la peritonitis?

Para saber si en efecto, estamos sufriendo de un cuadro de peritonitis hay que saber reconocer los síntomas.

Aunque esto es relativo, generalmente cuando hay peritonitis el paciente se encuentra en una condición delicada.

Lo importante es evitar llegar a eso, recordemos que dentro de todo lo que está pasando es que una infección está extendiéndose en sus órganos vitales.

Estos síntomas pueden ser indicativos claros de un cuadro de peritonitis:

  • Fuerte dolor en el abdomen, este dolor puede aparecer de forma abrupta o de menor intensidad a mayor.
  • Fiebre, es un claro indicador de infección, suele aparecer más que nada en personas que por su edad tienen un riesgo mayor, pero al margen de eso la infección provoca fiebre alta.
  • Otros síntomas muy evidentes son las náuseas y vómitos, muchas veces muy bruscos.
  • Inflamación del abdomen.
  • Aparece lo que se llama «defensa muscular abdominal«, el paciente a causa del dolor contrae los músculos del abdomen, es un síntoma muy frecuente cuando se dan estas perforaciones en el interior del abdomen.
  • Sed muy intensa.
  • Fatiga y desorientación, también hay muy pocas ganas de orinar.

Señales que alertan de una posible complicación

Al margen de si se trata de apendicitis o peritonitis, si el dolor de abdomen dura más de lo normal y en lugar de aliviarse empeora, debes acudir al médico.

Es sumamente importante descartar cualquiera de estas complicaciones, esperar más tiempo puede ser peligroso ya que el cuadro puede ser muy grave cuando ya estás en el hospital.

Mencionamos un síntoma hace un momento, la «defensa muscular o abdomen de tabla» es lo que tienes, es muy probable que sí se trate de peritonitis.

Dicho síntoma es de hecho un indicador de que la peritonitis está en un estado avanzado.

Para simplificar las cosas, si tu abdomen adopta una rigidez tan dura que parece que fuera una tabla de madera, es altamente probable que sí tengas peritonitis.

Si tienes fiebre alta y no baja, no es un buen indicador, ante esto se hace urgente atención médica.

¿Qué pasa si no se trata la peritonitis?

Poniéndonos desde el escenario más crítico en este punto, si la peritonitis no se trata a tiempo lo que pasa es que la infección se extenderá más allá de la membrana peritoneo.

Esto a su vez puede provocar una infección generalizada, conocida también como «septicemia«, esta complicación avanza muy rápido, puede conllevar a la muerte.

Lo que pasa es que los órganos a nivel general fallan, esto es lo que se conoce «shock séptico«.

También puede haber otro tipo de complicaciones como insuficiencia respiratoria, insuficiencia renal aguda, insuficiencia hepática.

Básicamente es lo que pasa con el shock séptico, es decir los órganos dejan de funcionar.

Existen otras complicaciones que no se dan al momento, se manifiestan pasado un tiempo y son los abscesos intraabdominales y las obstrucciones intestinales.

¿Cómo se trata?

Existen algunos tipos de peritonitis como las que comentamos al principio y que pueden tratarse suministrándose antibióticos, sobre todo cuando se trata de la peritonitis primaria.

El objetivo es atacar las bacterias y gérmenes que están provocando la infección, en caso esto no funcione el médico evaluará otro tipo de tratamiento, usualmente se recurre a la cirugía.

Con respecto a la intervención quirúrgica, es el procedimiento más frecuente y efectivo cuando la peritonitis se da a causa de una perforación en el interior del abdomen.

Si esa es la causa, la cirugía debe llevarse a cabo lo más pronto posible y a la vez que se realiza la cirugía se suministra antibióticos aunque en este caso son más potentes que los que mencionamos para el caso anterior.

Esto se debe a que en este segundo caso las bacterias, virus y cualquier microorganismo que esté provocando la peritonitis es mucho más agresivo.

Otra cosa a tener en cuenta es que una peritonitis que no se trata a tiempo implica un riesgo alto de que la infección llegue al torrente sanguíneo.

Si esto pasa, la consecuencia será la que mencionamos antes, es decir, también habrá un shock o síndrome séptico, en el peor de los casos puede terminar en la muerte del paciente.

Cuando la peritonitis llega a un punto en el que la vida está en riesgo, la hospitalización suele durar más tiempo de lo que puede durar una cirugía de apendicitis.

Es debido a que la infección puede comprometer varios órganos vitales y es necesario un seguimiento constante en un hospital equipado para atender cualquier indicio de complicación.

Se debe descartar cualquier sepsis ya que esto es lo que puede provocar la muerte.

Please follow and like us:

Deja un comentario