Ducharse con agua fría o caliente ¿Qué es mejor?

Tanto ducharse con agua fría como caliente tiene sus pros y sus contra, definitivamente hay situaciones en las que no conviene ducharse con agua fría, en cuanto a la temperatura del agua caliente, hay que saber regularla pues podría causar quemaduras.

Aunque es algo de lo más común el ducharse con agua caliente sobre todo en épocas de invierno.

Lo cierto es que lo correcto sería ducharse con agua tibia, pero más allá de eso, también hay preferencias, muchas personas no toleran ducharse con agua fría y por el contrario, hay personas que prefieren el agua fría que caliente, pero son temas de gustos.

Si de salud y beneficios hablamos, hay cosas que debemos considerar.

Podemos adelantar que tanto el agua fría como el agua caliente tienen beneficios al momento de la ducha, reconocer a una como mejor que la otra es en resumen una cuestión individual.

No solo se trata de gustos, explicado de forma sencilla, si estás resfriado o propenso a pescar un resfrío pues lógicamente no conviene ducharse con agua fría.

Es importante saber estas cosas, fuera de esto vamos a revisar aspectos sobre los beneficios de ducharse como agua fría y agua caliente.

Ducharse con agua fría: beneficios

Algo que todos sentimos al ducharnos con agua fría, es que ese primer contacto con el agua es impactante, dura apenas un instante, pero causa cierta reacción no muy grata.

Esto se debe a una cuestión de reflejos, el cuerpo reacciona de esa manera por el abrupto cambio de temperatura ya que nuestro cuerpo tiene una temperatura regular de 36° o 37°.

Mientras que el agua puede llegar a mucho menos, sobre todo en épocas de invierno.

Lo interesante es que muchas personas usan esto como una forma de reaccionar, de mantenerse alerta, sobre todo por las mañanas, es como una forma de quitarse la somnolencia y empezar la jornada.

Existen beneficios por supuesto y son los siguientes:Mejora la circulación sanguínea: la reacción del cuerpo al frío es acelerar el flujo sanguíneo lo que permite oxigenar cada milímetro del cuerpo, pero se debe tener precaución. En especial las personas que padecen de alguna enfermedad cardiovascular.

El estado de ánimo mejora

Lo que pasa en este aspecto es que el agua fría hace que el cerebro produzca noradrenalina, es un neurotransmisor que lo que hace en nosotros es mantenernos más alerta, más activos y esto conlleva a una mejoría en el estado emocional.

Además, baja los niveles de estrés y ansiedad.El metabolismo se vuelve más rápido: es otra reacción del cuerpo al frío, lo que hace es consumir mayor energía para nivelar la temperatura corporal, esto hace que el metabolismo se acelere lo cual es bueno ya que se quema grasas y azúcares del organismo.

El sistema inmunológico se activa

Otra respuesta positiva del cuerpo es una mayor alerta del sistema inmunológico, la baja temperatura estimula esto en el sistema ya que lo que busca nuestro cuerpo es protegerse de cualquier amenaza externa como virus y bacterias.

Alivio para el dolor

El agua fría ayuda a aliviar el dolor, así como a bajar la inflamación, esto es gracias a la oxigenación que mejora gracias a la irrigación sanguínea consecuencia de la exposición al agua fría.

Básicamente es lo mismo que pasa cuando colocas una compresa con hielo en alguna parte del cuerpo donde has sufrido un golpe.

Tonifica la piel y el cabello

Se suele decir que ducharse con mucha frecuencia puede ser contraproducente, esto puede ser si es con agua caliente.

Con agua fría la grasa cutánea con resulta dañada, el ducharse con agua fría no provoca resequedad y al tonificar la piel mejora su condición al igual que evita la pérdida de cabello.

Mejor funcionamiento de los riñones

Ducharse con agua fría mejora el funcionamiento de los riñones y también del sistema linfático, lo que pasa con los riñones es que funcionan mejor y más rápido, en otras palabras las toxinas y desechos se eliminan a través de la orina más rápido y mejor.

Ducharse con agua caliente: beneficios

Volvemos a repetir que al hablar de agua caliente para ducharse, en realidad nos referimos al agua tibia.

Aunque se puede regular, de hecho se debe regular, todo depende de lo que cada uno necesite.

Ahora bien, el ducharse con agua caliente también trae interesantes beneficios, es una de las cosas más relajantes al final del día, pero también trae beneficios como los siguientes:

Relajante muscular

El agua caliente mejora la circulación, dilata los vasos sanguíneos y como consecuencia se obtiene esa sensación de relajación general que tan agradable resulta para muchos.

Al igual que el agua fría, también ayuda a desinflamar músculos, articulaciones y otras partes del cuerpo.

Ayuda a bajar el dolor de cabeza

Esto es similar a lo anterior, ya que al dilatar los vasos sanguíneos la presión en la cabeza y el cerebro baja.

Hay que recordar que el dolor de cabeza entre otras cosas se debe a que los vasos se contraen, al dilatarse gracias al agua caliente sin duda habrá una notable mejoría.

Reduce los niveles de ansiedad

Ducharse con agua caliente sin duda ayuda mucho en el tema de la relajación, especialmente con la ansiedad.

El hecho de relajar músculos, estimular la circulación sanguínea y la sensación de calor misma hacen que la mente se despeje y por lo tanto cualquier persona con una ansiedad creciente puede notar una mejoría.

Ayuda a conciliar el sueño

Tiene relación con lo anterior y es que la sensación de relax que produce un baño con agua caliente ayuda mucho a combatir trastornos del sueño como es el insomnio.

Limpieza de la piel

Ducharse con agua caliente de forma moderada también permite una mejora en la condición de la piel.

Esto gracias a que abre los poros y se eliminan las toxinas y cualquier tipo de desecho propio de la piel.

Descongestión nasal

Esto especialmente si te encuentras resfriado o con alguna reacción alérgica, se debe a los vapores del agua caliente.

Al inhalarse limpian las fosas nasales y los senos paranasales lo que permite eliminar mucho más fácil y rápido la mucosidad.

Esto ayuda a mejorar la gripe, refuerza el sistema respiratorio e incluso puede prevenir las enfermedades respiratorias en épocas de invierno.

Alternancia entre el baño con agua fría y agua caliente

Muchas personas incluyendo dermatólogos y médicos que indican que un balance entre ambos tipos de ducha o temperatura del agua para ducharse, sería lo mejor.

Se habla de una técnica mixta, un ejemplo sería empezar el baño con agua caliente para terminarla con agua fría, la ventaja principal es que no hay un impacto inicial tan fuerte.

Además terminar la ducha con agua tibia incluso mejora la movilidad ya que las temperaturas frías pueden adormecer ciertas partes del cuerpo.

Ir adaptando el cuerpo al agua sería lo ideal ya que como hemos visto, ducharse con agua fría no es malo, tiene beneficios.

Pero viendo las cosas de forma general, la mayoría siente cierta aversión a esa frialdad cruda por las mañanas.

Para concluir, como vimos antes, cuando hablamos de agua caliente no nos referimos a agua a alta temperatura.

Existe de hecho un riesgo ya que la piel es más sensible al calor y si nos pasamos con la temperatura podemos quemarnos, así de simple.

Alternar es una opción, podemos beneficiarnos de ambos tipos de ducha, pero también vale la pena probar el agua templada, es decir, un punto medio, considerando siempre qué necesitamos.

Si solo queremos estar limpios y despertarnos de una vez por las mañanas o tener un momento de serenidad y calidez, relajando músculos, tendones, articulaciones y mejorando la circulación.

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