Disfunción sexual femenina ¿Qué es y cómo se trata?

Se habla mucho de la impotencia sexual masculina o la disfunción eréctil, es un problema común, pero lo es también la disfunción sexual femenina y no es nada grato ni para la mujer ni para la vida en pareja.

Es importante conocer por qué sucede, qué es exactamente la disfunción sexual femenina y sobre todo cómo tratar este problema.

Definitivamente este tipo de problemas que afectan la vida y el disfrute sexual en pareja impactan negativamente en las relaciones.

También pueden esconder otros trastornos y problemas de salud, así que vamos sin más introducción a explicar qué es.

¿Qué es la disfunción sexual femenina?

La disfunción sexual femenina es un trastorno el cual se caracteriza por provocar un cambio radical en los hábitos en la intimidad de la mujer, su vida sexual se ve cambiada en el sentido negativo de la palabra.

El deseo, las fantasías y la atracción sexual se ven mermadas, son diferentes las causas de este trastorno.

El punto es que el peor de los escenarios que se presentan es que la mujer simplemente evade los momentos de intimidad, evita tener relaciones sexuales con su pareja.

No necesariamente porque no quiera, lo que pasa es que no disfruta del acto sexual propiamente dicho, no hay ese disfrute.

La mujer logra sentir el placer que normalmente siente cualquier persona al estar con su pareja, al no haber ese disfrute sexual puede llegar a frustrarse, a preocuparse, a bajar su estado de ánimo, esto evidentemente afecta la relación con su pareja.

No hay que olvidar que también hay mujeres que dentro de esta disfunción sexual femenina hay dolor en la penetración lo que lleva a que evite las relaciones con su pareja.

Causas de la disfunción sexual femenina

Existen diferentes causas, incluso cada mujer puede padecer de disfunción sexual femenina por una causa muy particular, tampoco hay que confundir este trastorno con otros problemas de salud femenina, pero hablaremos de eso en un momento.

  • Eventos traumáticos: para decirlo de forma directa, estamos hablando de casos de abuso sexual, acoso e incluso episodios de maltrato, el problema suele ser más profundo y fuerte cuando esto se dio durante la infancia.
  • Problemas hormonales: ocurre como su nombre lo indica cuandl hay alteraciones en la producción de cierto tipo de hormonas.

Puede deberse a una alteración en el ciclo menstrual, la edad, la llegada a la menopausia, también cierto tipo de anticonceptivos producen la disfunción sexual femenina.

  • Inseguridad y falta de confianza: esto también tiene relación con la crianza, los eventos de la infancia y adolescencia, también puede darse tras haber tenido relaciones tóxicas, haber estado con una pareja excesivamente celosa, maltrato, una relación muy turbulenta.
  • Algunas enfermedades también pueden desencadenar la disfunción sexual femenina, hablamos de la diabetes, el mal de Parkinson, la esclerosis múltiple y también la depresión.
  • Estrés: definitivamente es este estado emocional una causa de muchos males físicos, lo curioso es que es un estado emocional y que evidentemente ejerce tanta presión y tensión en la persona que en el caso de las mujeres puede provocar este trastorno, está relacionado con la depresión como causa de la disfunción.
  • Consumo de alcohol y sustancias narcóticas: sobre esto no hay mucho qué explicar, el alcohol es un relajante del sistema nervioso central y cuando se consume de forma excesiva puede traer estos problemas.

El tabaco altera los nervios y a largo plazo provoca daños que pueden llevar a la disfunción sexual femenina, lo mismo pasa con sustancias narcóticas.

Síntomas de la disfunción sexual femenina

Además de perder el deseo sexual, es imposible o muy difícil alcanzar el orgasmo en la intimidad.

Incluso si no hay dolor en la penetración, lo que se conoce como «dispareunia«, a la mujer con este trastorno se le dificulta mucho el disfrutar de las relaciones sexuales con su pareja.

Otro síntoma es que no solo se trata de una falta de disfrute sexual a nivel físico, la emoción, el goce a nivel psicológico no se da, no se puede alcanzar.

Un síntoma de este trastorno es el aislamiento, la mujer puede decaer en su estado emocional al punto de llegar a aislarse.

Hay un rechazo al contacto físico, a esto se le suma un sentimiento de culpabilidad que no tiene fundamento ya que el trastorno no es culpa de la mujer.

Hay una clara falta de iniciativa para entrar en los juegos previos y en el acto sexual propiamente dicho.

Tratamientos para la disfunción sexual femenina

El tratamiento es principalmente psicológico, aunque puede haber tratamiento con médicos dependiendo de cada mujer, ya que como dijimos antes, el caso de cada mujer es distinto.

Pero teniendo en cuenta que muchas de las causas pueden venir de un problema en el pasado.

Un evento traumático y situaciones que hayan marcado negativamente a la mujer, esto sin duda requiere de una orientación y ayuda psicológica.

Existen casos en el que los cambios hormonales son la principal causa, en este escenario sí es recomendable un tratamiento farmacológico y con hormonas.

Pero para esto se requiere de un examen médico, una muestra de sangre para analizar los niveles de hormonas y en base a esto indicar un tratamiento apropiado.

Las terapias de pareja con un sexólogo son de mucha ayuda, ya que cuando hay este tipo de problemas es muy probable que también existe un problema de comunicación.

Un sexólogo puede orientar a la pareja para que puedan encontrar recursos, herramientas y técnicas que pueden aplicar al momento de la intimidad.

Sobre todo en beneficio de la mujer ya que en este caso en particular es la más afectada.

Es recomendable recibir también la recomendación de un ginecólogo o un médico ya que estos profesionales de la salud pueden identificar si existe algún problema.

Una enfermedad que esté causando o agravando el cuadro de disfunción sexual femenina.

Tipos de disfunción sexual femenina

La disfunción sexual femenina no solo se centra en un tema emocional, psicológico o físico.

Es cierto que se dan de esa manera, pero por lo general es una combinación de todos, sin embargo hay que saber dónde se centra el problema y eso lo vemos en los tipos:

Disfunción del deseo

Es una de las disfunciones sexuales más frecuentes, la ausencia del deseo sexual muchas veces ocurre en etapas como el embarazo y la lactancia, pero también cuando hay problemas emocionales, cansancio y estrés.

El consumo de bebidas alcohólicas en exceso también influye en la pérdida del deseo.

Pérdida de la excitación sexual

La excitación sexual va de la mano con lo emocional y lo físico, es una reacción vascular en la que irrigación sanguínea aumenta en zonas íntimas como el clítoris y la vagina.

Cuando esto no ocurre es por la imposibilidad de sentir excitación, no solo es un problema de índole emocional.

Existen enfermedades que la provocan como la diabetes, enfermedades al corazón, arterioesclerosis, daños en la espina pueden también afectar.

En la menopausia ocurre debido a la reducción en los niveles hormonales.

Dolor durante la penetración

La disfunción puede darse por esta razón, al dolor en la penetración se le llama «dispareunia» y puede tener varias causas como tumores, cirugías, infecciones en el tracto urinario.

También puede ser a causa del vaginismo que provoca una contracción en los músculos internos lo cual provoca dolor durante el acto sexual.

Ausencia de orgasmo

Es como su nombre lo indica, no poder alcanzar el orgasmo.

Existen dos tipos: las mujeres que nunca han experimentado un orgasmo y aquellas que sí.

Pero tras un problema emocional o físico ya no pueden lograr alcanzar el orgasmo, en ambos casos el origen puede ser psicológico aunque también puede tener origen en un problema en la circulación sanguínea en el clítoris.

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