Cómo tratar las durezas en los pies

Cómo tratar las durezas en los pies. Los pies son la parte del cuerpo que nos sostienen, sobre ellos recaen todo el peso de nuestro cuerpo y lo trasladan de un lugar a otro. La piel que los recubre, a diferencia del resto del cuerpo, es más gruesa para poder soportar la fricción producida al desplazarnos. 

Incluso, la piel de los pies llega a ser unas 50 veces de mayor espesor que la de las mejillas. Pero a pesar de ello, no contiene muchas sustancias grasas, por lo que requiere de mayor hidratación. 

Esta falta de hidratación, puede desencadenar diversos problemas en la piel de nuestros pies. Tales como: 

  • Descamación: 
  • escozor
  • Irritación
  • Dureza
  • Grietas

Además de la falta de hidratación propia de la piel de los pies, existen otras causas que pueden crear problemas en nuestros pies, como lo son el sobrepeso y el uso de calzados inadecuados. 

Es muy común que debido al sobrepeso que deben soportar nuestros pies, estos tiendan a endurecerse en ciertas partes por la presión y el roce que se produce al andar. Lo mismo ocurre con el calzado, quizá aprieten de un lado, o no ajusten los suficiente, creando durezas o callos en los pies. 

Si esta resequedad no es tratada a tiempo, puede llegar a agravarse, causando grietas en los pies, especialmente en la zona de los talones que pueden resultar tan desagradables como dolorosos. 

Los talones son la parte del pie que mayor presión y roce deben soportar. Por lo tanto, son los que más sufren de resequedad. 

¿Por qué la resequedad en los pies?

Lo primero a considerar en la resequedad de los pies es si existe o no alguna patología, ¿cómo cuál? Cualquier enfermedad metabólica, como diabetes o problemas circulatorios. 

Este tipo de enfermedades crean problemas en el organismo, disminuyendo la humedad propia de la piel y agudizando su deshidratación. De igual forma actúan tratamientos como la diálisis, la radioterapia y la quimioterapia. 

Estar atentos a esta resequedad de la piel de los pies, nos ayudará a evitar problemas futuros, que además de antiestéticos suelen ser incómodos y dolorosos, como lo son las durezas y los talones agrietados.

durezas en los pies

¿Cómo evitar las durezas en los pies? 

Para evitar la dureza en los pies, es necesario:

Dieta rica en nutrientes 

La alimentación es la base de la salud. Para gozar de una buena salud debemos consumir una dieta balanceada que nos permita tener todos los nutrientes que nuestro organismo necesita para su normal desenvolvimiento. Una buena salud se refleja en una piel saludable. 

Buena ingesta de líquidos

Mantenernos hidratados nos ayuda a eliminar las toxinas de nuestro organismo y a compensar la pérdida natural de agua de nuestro cuerpo. 

Calzado adecuado

Zapatos con suelas muy duras, descubiertos y tacones muy altos, favorecen la formación de durezas en los pies. Por ello, para evitarlas es importante utilizar zapatos cómodos, de la talla adecuada, sin costuras o apliques que tallen el pie, y de tacón moderado.  

Peso corporal

El sobrepeso genera más presión sobre los pies, especialmente en los talones. Esto aumenta la posibilidad de sufrir de talones agrietados. 

Hábitos de higiene 

Mantener buenos hábitos de higiene contribuye favorablemente en la prevención de las durezas en los pies. Secarlos bien luego de cada ducha y aplicar cremas hidratantes o humectantes son una muy buena forma de mantener el buen estado y aspecto de nuestros pies.  

También es importante evitar las largas duchas, o las altas temperaturas ya que éstas contribuyen con la deshidratación de la piel. 

Otro hábito importante, es el de ducharse luego de la playa o la piscina, para así evitar todo rastro de sal o cloro en el cuerpo. 

Productos de higiene

Es recomendable el uso de jabones y cremas podológicas, así como el evitar sustancias, -como perfumes o químicos-, que puedan resultar irritantes. 

Protección del sol

Por lo general, a nuestros pies los olvidamos cuando nos exponemos al sol. Cubrimos el resto de nuestro cuerpo con bloqueadores o protectores solares, pero dejamos nuestros pies por fuera, sin considerar que esta parte del cuerpo es la que nos sostiene y lleva todo nuestro peso. 

Debemos recordar, que la piel que recubre los pies contiene mayor tejido adiposo que el resto de la piel, pero menos sustancias grasas, lo que la hace más susceptible a la resequedad. 

Lima o piedra pómez 

Con el uso frecuente de la lima o la piedra pómez, se va exfoliando la piel y se van desprendiendo todas esas células muertas que van formando las durezas o callosidades en los pies. 

No olvides hidratarlos, después de cada exfoliación. 

durezas en los pies

Atención especializada

Visitar a un podólogo para un chequeo no está demás. Una revisión, así como los consejos que pueda darnos un especialista en el área, puede ayudarnos a mantener la buena salud de nuestros pies. 

No olvidemos, los pies son el soporte de todo nuestro cuerpo, son ellos quienes se encargan de llevarnos de un lado al otro, así que tratemos de cuidarlos lo mejor posible, y mantener su buen y sano aspecto. 

Please follow and like us:

Deja un comentario