Beneficios de la copa menstrual frente a otros métodos tradicionales

Las copas menstruales llegaron para quedarse. Este fantástico producto de higiene personal para la mujer, ha resultado una maravilla, gracias a la gran cantidad de ventajas que ofrece en comparación con otros productos, como los tampones y las compresas sanitarias. 

Y lo mejor, es que una vez que conoces sus beneficios, solo necesitas saber cuáles son las mejores copas menstruales y algunas recomendaciones para elegir la que más se adapta a tu estilo de vida

A lo largo del planeta, cada vez se suman más mujeres al uso de la copa menstrual. Algunas recomendadas por amigas que ya la han usado y las recomiendan ampliamente, otras decididas a dar el paso al investigar en Internet y descubrir la enorme cantidad de beneficios no solo para ellas mismas, sino para el planeta. ¿Quieres saber más acerca de las copas menstruales? ¡Vamos allá!

¿Qué son las copas menstruales? 

Seguramente las has visto tanto en publicidades como en los estantes de las farmacias, en su variedad de colores, tamaños y diseños. Las copas menstruales son esos recipientes blandos, elaborados en látex o silicona de nivel quirúrgico, lo que evita que las bacterias se reproduzcan en ella fácilmente.

Gracias a su forma, de donde obtiene su nombre, la copa menstrual recoge la sangre para luego desecharla de forma simple, y ser reutilizada luego de un debido, pero sencillo proceso de esterilización. Gracias a ello y a los materiales con que es elaborada, este dispositivo puede durar incluso más de diez años. 

¿Cómo se utiliza la copa menstrual? 

La copa menstrual se coloca dentro de la vagina, donde queda asegurada suavemente a las paredes de la misma. Allí recoge el flujo menstrual hasta que sea removida y esterilizada, lista para un nuevo uso. 

Colocarla es muy sencillo. Comienza por doblar tu copa, haciendo la forma de una rosa o cucurucho y sosteniéndola por la parte de abajo. Luego introdúcela por el canal vaginal, preferiblemente desde una posición sentada, o con una pierna elevada para que puedas colocarla correctamente. 

Una vez que tu copa este dentro del canal vaginal, presiónala un poco y suéltala. Verás como la copa regresa delicadamente a su forma original quedando ajustada y segura. Para confirmar, tira suavemente del dispositivo para retirarla. En ocasiones es un palito largo, otras una pequeña espera, al final de la copa. 

Beneficios de usar una copa menstrual

Como ya hemos mencionado, existen muchos beneficios en el uso de las copas menstruales, frente a los dispositivos tradicionales. Luego de conocerlos, es posible que termines decidida a probarlos por ti misma. 

Para comenzar, lo primero que hay que recalcar es el material con el que son elaboradas. Siendo que no tiene cuerpos extraños, perfumes, blanqueadores ni fibras, no existe por consiguiente nada que nuestro organismo pueda absorber al usarlas. 

Además, no lastima ni reseca la delicada zona de la vagina, pues no absorbe la humedad natural, solo retiene el flujo menstrual. A diferencia de otros métodos, la copa menstrual funciona como preventivo de las infecciones bacterianas y hongos durante esos días en que nuestro cuerpo es más sensible. 

Copas menstruales de diferentes tallas

Otro de los beneficios es la comodidad. Muchas mujeres alegan que prácticamente no sienten que llevan puesta la copa, lo que significa que no incomoda en absoluto. Incluso, ayuda a mitigar el dolor menstrual, lo que definitivamente es un punto muy positivo. 

Más beneficios 

La copa menstrual es más que higiénica, no genera malos olores, no necesitas llevar cambios extra, pues solo debes vaciarla cada doce horas, y para reutilizarla de inmediato, solo debes lavarla con agua y jabón y listo. Eso sí, recuerda esterilizarla luego de cada ciclo, usando agua hirviendo. Y una vez que estés acostumbrada, podrás usarla incluso durante la noche. 

Desde luego, esto significa menos desechos que irían a parar al medio ambiente, además de que por una sola inversión tendrías de diez a quince años sin necesidad de comprar ningún otro dispositivo de higiene personal para esos días. Por cierto, esta es otra de las ventajas, su precio es bastante económico.

Finalmente, la copa menstrual se adapta a tu estilo de vida, pudiendo usarla para realizar actividades físicas, ir de paseo e incluso usarla sin problema si llevas anillo anticonceptivo o DUI. Tampoco es visible, incluso puedes ir a la playa y lucir el bañador que más te guste. Tu copa jamás delatará que está allí.

Cómo elegir tu copa menstrual

Lo primero que debes saber es que las copas menstruales vienen por tallas: S, M, L. Para elegir la tuya debes tomar en cuenta tu edad, si has tenido hijos y la altura del cérvix. 

Pero por lo general, para elegir la talla adecuada la guía es simple. Si eres una mujer joven y sin partos, eliges una copa talla S. Si tienes entre 18 y 30 años y aún no has tenido hijos, se recomendaría usar una copa talla M. Y si has dado a luz y/o eres mayor de 30 años, tu talla sería una copa L. 

Luego podrías fijarte un poco en los modelos, que varían de acuerdo a la marca. Algunas tienen formas muy curiosas y sus dispositivos de extracción son muy diferentes, desde una bolita hasta una delgada cuerda del mismo material que la copa. 

Lo cierto es que no es muy complicado, y lo más probable es que termines encontrando la que más se parece a ti. ¡Anímate!

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